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martes, 6 de noviembre de 2012

MOSCÚ 1980: LEYENDA OLÍMPICA


Dueño de una derecha demoledora y un magnífico juego de manos y pies, Teófilo Stevenson se consagró campeón olímpico por tercera vez consecutiva en los Juegos de Moscú 1980, tras las medallas de oro obtenidas en Múnich 1972 y Montreal 1976. Con este logro, el púgil cubano se convirtió en uno de los tres boxeadores en la historia que ha conseguido tres preseas olímpicas doradas, junto a su compatriota Félix Savón y al húngaro Lazlo Papp.

“Los Juegos Olímpicos de Múnich y Montreal son los recuerdos más grandes que tuve en mi vida, es la mejor etapa de mi carrera”, recordó con nostalgia Stevenson, este año, en una entrevista para la agencia AP, después que estuvo hospitalizado 15 días por un problema cardiovascular, y poco antes de fallecer.

Después de su gran victoria en Moscú, Stevenson sufrió varios reveses y muchos auguraron el final de su carrera. Sin embargo, el púgil se propuso ganar otra medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, una gesta que no alcanzó luego que Cuba se sumara al boicot soviético para no asistir a dicho evento realizado en suelo norteamericano. Sin embargo, en 1986 conquistó un nuevo título mundial amateur, al mandar a la lona al estadounidense Alex García.


lunes, 5 de noviembre de 2012

MÚNICH 1972: PRIMER ORO OLÍMPICO


Fue en 1972, con 20 años de edad, que este gran pugilista deslumbró al boxeo. Y es que los Juegos Olímpicos de Múnich no solo establecieron el inicio del dominio cubano que se vivió en el pugilismo amateur durante las próximas décadas, cosechando tres medallas de oro, las primeras de su historia, una de plata y otra de bronce. Sino que también colocaron a Stevenson como el principal boxeador aficionado de peso pesado del mundo.

En su debut olímpico, el popular ‘Pirolo’ dejó fuera de combate -de manera dramática- al experimentado boxeador polaco Ludwik Denderys. En los cuartos de final le tocó vérselas ante el favorito de la competición, el campeón panamericano Duane Bobick, quien llevaba una racha de 62 victorias consecutivas y solo esperaba el oro olímpico para acceder a un contrato millonario en el boxeo profesional. La prensa norteamericana lo bautizó como la ‘Esperanza Blanca".

La pelea con Bobick fue el 5 de septiembre de 1972 y fue transmitida en directo por la televisión cubana. En palabras del dirigente de la federación estadounidense de boxeo, Robert Surkein, quien llevó equipos de su país a varios Juegos Olímpicos: “el Stevenson que vi ganarle a Bobick en Múnich 72, era entonces superior al Cassius Clay que ganó los 81 kilos en Roma 60, así como al Frazier y al Foreman que ganaron en la categoría superior en Tokio 64 y México 68”.

En la semifinal, Stevenson se impuso fácilmente al futuro campeón de Europa, el crédito germano Peter Hussing, la gran esperanza de los organizadores. Hussing luego reconocería que, en sus 212 combates como boxeador aficionado, nunca recibió tanto castigo como en esta pelea. “Uno no tiene tiempo de ver su derecha. Y cuando la ve, es porque la tiene ya sobre el mentón”, declaró.

La superioridad de Stevenson fue tan avasalladora que -incluso- la prensa comenzó a decir que el gran perdedor de los Juegos iba a ser su oponente en la final, compromiso que recayó en el rumano Ion Alexe, pero éste no pudo pelear por haberse lesionado un brazo en la otra semifinal. Así, Teófilo terminó ganando su primera medalla de oro olímpica.

Su extraordinaria performance durante estos JJ.OO. también le hizo merecedor a la Copa Val Barker, como el boxeador más técnico de dichos Juegos.


domingo, 4 de noviembre de 2012

APRENDIENDO DE LAS DERROTAS


Teófilo Stevenson se coronó campeón cubano juvenil en 1968 y dos años después conquistó su primer título internacional en el campeonato centroamericano y del Caribe realizado en La Habana.

Su primera participación en un torneo internacional, fuera de Cuba, fue en los Juegos Panamericanos de 1971 en Cali, Colombia, donde Stevenson perdió por puntos (3-2) en las semifinales frente al estadounidense Duane Bobick, para finalmente quedarse con el bronce. Una derrota que le sirvió, pues más tarde comentó: “cuando se sacan experiencias de la derrota, después se gana”.

Y así fue, ya que en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 se cobró la revancha ante el norteamericano conocido como la ‘Esperanza Blanca’. Bobick sería el primer gran rival de Stevenson, con quien protagonizó un par de peleas más que generaron gran expectativa. 


ESCUELA SOVIÉTICA-CUBANA DE BOXEO


Cuando tenía 17 años, tras haber perdido el campeonato cubano, Teófilo Stevenson es descubierto por el entrenador soviético de boxeo Andrei Tchervonenko, quien trabajaba con el profesor de Alemania del Este, Kurt Rosentritt. Ambos profesionales, junto a los también soviéticos Evgueni Ogurenkov y Vasili Romanov, entre otros, asesoraron a Alcides Sagarra -gloria del deporte cubano- para que años antes, en 1964, funde la Escuela Cubana de Boxeo, donde se recogieron los mejores trabajos boxísticos del mundo para adecuarlos a la realidad cubana.

Ahí, todos ellos, desarrollaron el potencial de un Stevenson adolescente, para que -dos años más tarde- obtenga el tercer lugar en los Juegos Panamericanos. Y, por supuesto, lo prepararon para afrontar su primera cita olímpica en Múnich 1972, cuando sorprendió al mundo entero por la facilidad con que ganó su primera medalla de oro en peso superpesado, con apenas 20 años de edad.

Aunque la Revolución Cubana -en principio- mantuvo la práctica del boxeo profesional, el 19 de marzo de 1962 el Instituto Nacional de Educación Física y Recreación (INDER) dispuso mediante su Resolución 83-A la erradicación del profesionalismo deportivo en todas sus manifestaciones.