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martes, 6 de noviembre de 2012

LA PELEA DEL SIGLO: STEVENSON vs ALÍ


La impresionante actuación de Stevenson en los Juegos de Montreal 1976, donde consiguió su segunda presea dorada, puso al borde de la apoplejía a los fanáticos del boxeo mundial. El famoso promotor ‘Don’ King afirmó: “sería fenomenal como profesional, tiene la misma clase que Alí y Joe Frazier", ambas grandes figuras de los pesos pesados en las décadas del 60 y 70.

A partir de ese momento se vislumbró la llamada ‘pelea del siglo’ entre Muhammad Alí y Stevenson, la cual nunca se concretó por la renuencia de éste a abandonar el boxeo aficionado. Además, Teófilo tenía todas las características para ser el sucesor de Alí: era apuesto, hablaba perfectamente el inglés, tenía buena estatura, magnífico juego de manos y piernas, demoledora pegada y carisma, la misma clase de carisma que tenía Alí. Incluso se parecía tanto a él, que podían pasar como hermanos.

“Todo el mundo quería a Teófilo”, recordó por aquella época Angelo Dundee, el legendario mánager de Alí. “Yo nunca estuve tras de él porque yo tenía al campeón. Tenía a Alí. Tenía al individuo que iba a vencerlo, pero todo el mundo quería a Teófilo, y digo todo el mundo. Iban a darle un millón de dólares. Y un millón de dólares en ese entonces era bastante dinero”.

Visualizando las ganancias multimillonarias que se pudieron obtener con ‘la pelea del siglo’, King llegó a hablar con los directivos del boxeo cubano, quienes le respondieron que también estaban vislumbrando el combate desde los Panamericanos de Ciudad México de 1975, pero que para realizarla se tendría que contar con la aprobación del Presidente Fidel Castro, la cual se comprometieron a gestionar.

Así, con la seguridad de que la pelea se llevaría a cabo, King convenció fácilmente al viejo Alí de que su despedida ideal de los cuadriláteros sería venciendo a Stevenson, el campeón olímpico activo. También logró la aprobación del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) para que en dicha pelea estuviera en juego el título mundial.

Como para ponerle picante al tema, un periodista le preguntó a Alí su opinión acerca de Stevenson y éste contestó: “Es un buen amateur, un peleador de tres asaltos, pero si le ofrecieron US$ 2 millones y no los tomó, entonces es un tonto de maldición”.

Mientras tanto, en Cuba, Fidel Castro, mostró su interés en que se materializara la idea, pero con la única condición de que Stevenson no perdiera su estatus amateur.

Así fue que la Federación Cubana de Boxeo (FCB) propuso que se avalara el montaje de una serie de cinco combates de tres asaltos cada uno, entre el campeón mundial amateur Teófilo Stevenson y el campeón mundial profesional Muhammad Alí, en distintas ciudades de los Estados Unidos, en diferentes días, con un árbitro internacional y -si algún campeón noqueaba al otro- la serie concluiría.

Tanto la Asociación Internacional de Boxeo Aficionado (AIBA), como Don King y el CMB rechazaron esta propuesta cubana, por lo que la pelea nunca se llegó a realizar.

Muchos años después, cuando el legendario Muhammad Alí visitó Cuba en 1996 y 1998, Stevenson le sirvió de anfitrión. Desde Don King hasta Bob Arum, varios promotores le hicieron ofertas millonarias a ‘Pirolo’ que rechazó bajo la frase: “prefiero el cariño de ocho millones de cubanos. Y no cambiaría mi pedazo de Cuba ni por todo el dinero que me puedan ofrecer”.

EL NOMBRE DEL ESCÁNDALO


Teófilo Stevenson fue un extraordinario atleta y un personaje influyente en la política y el deporte mundial. Sin embargo, así como su leyenda dentro del ring crecía, también lo hacían los mitos urbanos sobre sus problemas de violencia y alcoholismo, cubiertos con un secretismo extremo por el gobierno cubano para preservar al símbolo del ‘deporte revolucionario’.

En entrevista exclusiva para El Nuevo Herald de Cuba, publicada en enero del 2006, la periodista Lisette Bustamente, muy conocida en la isla en la década del 80 y que desertara en España en 1992, reveló que fue violada por Stevenson en una habitación del Hotel Tritón de La Habana, luego que éste ganara el Torneo de la Amistad de 1984 -una suerte de premio consuelo para los países socialistas por su ausencia en los Juegos Olímpicos de ese mismo año en Los Ángeles-, además de ser visitada -posteriormente- por agentes de seguridad del Estado cubano, pidiéndole discreción total para no dañar la imagen de la revolución.

El popular ‘Pirolo’ también protagonizó un incidente en el aeropuerto de Miami, el 23 de octubre de 1999, cuando -en aparente estado de ebriedad- le propinó un cabezazo a un empleado de la aerolínea United Airlines, el cual le partió un diente, obligando la intervención de las autoridades.

La policía del condado relató que Stevenson “olía tremendamente a alcohol”. El excampeón fue liberado tras pagar una fianza de US$ 12,500 e inmediatamente emprendió vuelo hacia La Habana, vía México. Aunque, al no presentarse -posteriormente- a la corte fue catalogado como prófugo de la justicia. Una vez en la isla, la prensa resaltó la figura de su ídolo por haber respondido valientemente a una “provocación de la mafia de Miami”.

“Lejos del ring, me cuesta trabajo decir cosas buenas de Stevenson”, apuntó el historiador del boxeo Enrique Encinosa. “Algunas de sus derrotas fueron con púgiles de escaso nivel. Se dejó usar por el gobierno cubano y cumplió una misión de propaganda”.

Sin embargo, en un raro gesto de contradicción con la política oficial, Teófilo se opuso fervientemente a que se condenara al olvido a Rigondeaux, hoy convertido en campeón mundial profesional, luego de su fallido intento de fuga durante los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2009. Además pidió públicamente que se le diera otra oportunidad para continuar su carrera.

domingo, 4 de noviembre de 2012

APRENDIENDO DE LAS DERROTAS


Teófilo Stevenson se coronó campeón cubano juvenil en 1968 y dos años después conquistó su primer título internacional en el campeonato centroamericano y del Caribe realizado en La Habana.

Su primera participación en un torneo internacional, fuera de Cuba, fue en los Juegos Panamericanos de 1971 en Cali, Colombia, donde Stevenson perdió por puntos (3-2) en las semifinales frente al estadounidense Duane Bobick, para finalmente quedarse con el bronce. Una derrota que le sirvió, pues más tarde comentó: “cuando se sacan experiencias de la derrota, después se gana”.

Y así fue, ya que en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 se cobró la revancha ante el norteamericano conocido como la ‘Esperanza Blanca’. Bobick sería el primer gran rival de Stevenson, con quien protagonizó un par de peleas más que generaron gran expectativa. 


ESCUELA SOVIÉTICA-CUBANA DE BOXEO


Cuando tenía 17 años, tras haber perdido el campeonato cubano, Teófilo Stevenson es descubierto por el entrenador soviético de boxeo Andrei Tchervonenko, quien trabajaba con el profesor de Alemania del Este, Kurt Rosentritt. Ambos profesionales, junto a los también soviéticos Evgueni Ogurenkov y Vasili Romanov, entre otros, asesoraron a Alcides Sagarra -gloria del deporte cubano- para que años antes, en 1964, funde la Escuela Cubana de Boxeo, donde se recogieron los mejores trabajos boxísticos del mundo para adecuarlos a la realidad cubana.

Ahí, todos ellos, desarrollaron el potencial de un Stevenson adolescente, para que -dos años más tarde- obtenga el tercer lugar en los Juegos Panamericanos. Y, por supuesto, lo prepararon para afrontar su primera cita olímpica en Múnich 1972, cuando sorprendió al mundo entero por la facilidad con que ganó su primera medalla de oro en peso superpesado, con apenas 20 años de edad.

Aunque la Revolución Cubana -en principio- mantuvo la práctica del boxeo profesional, el 19 de marzo de 1962 el Instituto Nacional de Educación Física y Recreación (INDER) dispuso mediante su Resolución 83-A la erradicación del profesionalismo deportivo en todas sus manifestaciones.